-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------“El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se han inventado, no se puede hacer nada mejor. El libro ha superado la prueba del tiempo... Quizá evolucionen sus componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es.”

UMBERTO ECO

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Mostrando entradas con la etiqueta función social del bibliotecario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta función social del bibliotecario. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de febrero de 2015

Google antes de Google: así se resolvían las dudas en las bibliotecas el siglo pasado


Éramos Google antes de que Google existiera" , dicen, orgullosos ...

La Biblioteca Pública de Nueva York rescata en su cuenta de Instagram las peticiones de lectores entre las décadas de los cuarenta y los ochenta.

En estos tiempos de Google, la Biblioteca Pública de Nueva York (NYPL) reclama el lugar que el oficio de bibliotecario merece. La institución ha encontrado una antigua caja con peticiones de sus lectores desde los años cuarenta hasta la década de los ochenta que demuestran cómo se buscaba información antes de que Internet apareciera. Y se ha propuesto publicar cada una de estas cuestiones todos los lunes en su cuenta de Instagram con el hashtag #LetMeLibrarianThatForYou (la versión librera del clásico #LetMeGoogleThatForYou, deja que googlee eso por ti).

"Éramos Google antes de que Google existiera", aseguran en las redes sociales los responsables de la biblioteca de Nueva York. Y recuerdan esa frase que un día dijo el escritor de cuentos Neil Gaimn: "Google te puede devolver 100.000 respuestas, un librero te devolverá la correcta". O por lo menos, "encontrará el camino", explica la bibliotecaría Rosa Caballero-Li, en una entrevista en la radio pública estadounidense npr. Los expertos recibían llamadas, tarjetas manuscritas que entregaban a los lectores y otras peticiones de viva voz que mecanografiaban y después contestaban. La empleada del organismo neoyorquino cuenta que décadas después siguen recibiendo más de 100 preguntas al día a través del servicio de peticiones Ask NYPL. "No solo buscan comprobar datos, también hay peticiones informativas, otras comparten su opinión, incluso nos contactan para comprar libros".
Los que llegan hasta este buzón digital lo hacen por desesperación o porque no tienen acceso a Internet, apunta Caballero-Li. Los que en el siglo pasado llamaban o redactaban estas tarjetas no tenían alternativa.
Esta es una selección de las cuestiones más interesantes que por el momento la biblioteca pública de Nueva York ha publicado en su cuenta de Instagram.
1) Mensaje en el contestador recibido al mediodía del 1 de enero de 1967. Parece la voz de una mujer: "Tengo dos preguntas. La primera es sobre etiqueta. He ido a una fiesta de Nochevieja e inesperadamente me quedé a dormir. No conozco bien a los anfitriones. ¿Debo enviarles una nota de agradecimiento? Segunda, cuanto conoces a un colega y sabes que tiene 27 millones de dólares porque me lo dijo, 27 millones, y sabes su nacionalidad, ¿cómo se consigue su nombre?".
2) "¿Por qué los cuadros del siglo XVIII tenían tantas ardillas y cómo las domesticaban para que no mordieran al pintor?".
39  "No, señora, Julio Verne no escribió 'Alicia en el país de las maravillas".
Fuente: El País. 3 de enero de 2015


miércoles, 23 de enero de 2013

10 mandamientos para futuros bibliotecarios

El Dr. Michael Stephens elaboró este interesante decálogo. (1)
A la pregunta de uno de sus alumnos sobre en qué aspectos de la profesión centrarse, a cuáles poner más atención o dedicar más esfuerzos para conseguir un buen trabajo (interesante, bien remunerado, con proyección profesiona), Michael Stephens ha elaborado una lista de diez mandamientos para futuros bibliotecarios, muchos de los cuales giran entorno a la Library 2.0:
1) Haz preguntas en las entrevistas de trabajo sobre los proyectos que se están llevando a cabo en la biblioteca, en especial los tecnológicos.
2) Presta atención a lo que tu entrevistador dice de sus usuarios. ¿Aburridos, despreocupados, molestos por su presencia en la biblioteca? ¡Huye de un sitio así!
3) Lee cuanto puedas y empápate todo lo que puedas de cualquier tema sobre cultura, música, etc. Te ayudará a conocer a tus usuarios.
4) Aprende sobre propiedad intelectual, licencias Creative Commons e interésate por cómo estas últimas van a influir en una cultura en la que la creación de contenidos estará al alcance de casi todos.
5)Utiliza las herramientas de la web 2.0, no porque estén de moda, o porque lo digan los gurús y bloggers de moda, si no porque te ayudarán a estar al día en la profesión. Suscríbete a canales RSS especializados en ByD, y anímate a participar en la blogosfera, escribiendo tu propio blog o comentando en los de otros.
6) Juega limpio con tus compañeros en el trabajo, en jornadas profesionales, ¡colabora! No vas a entrar en un concurso, no se trata de que tú seas el centro de atención, todo gira en torno al usuario, se trata de crear buenos servicios para el beneficio de los usuarios.
7) Sé profesional, pero no dejes de lado la diversión, la curiosidad, el juego. Organiza tu tiempo y tu trabajo para poder cumplir con todo aquello con lo que te comprometas
8) Evita la lujuria tecnológica. Adorar a la tecnología se convierte en una trampa, no dejes que se convierta en un dios al que adorar.
9) Escucha a los bibliotecarios que ya tienen experiencia. Saben de qué hablan. Aprende de cada una de las conversaciones que mantengas con ellos (¡ojo bibliotecarios experimentados! ¡escuchen a los recién llegados! una escucha bidireccional es la garantía para superar las diferencias generacionales que se encuentran en muchas organizaciones)
10) Ten siempre una visión global. No pongas en marcha 5 nuevos servicios basados en las tecnologías más de moda sin planificar cómo mantenerlos en el futuro. Preocúpate por los presupuestos, el marketing, construye servicios, colecciones y bibliotecas sostenibles, útiles para el usuario. 


(1)   Michael Stephens es un profesor asistente en la Escuela de Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad Estatal de San José . Su investigación se centra en el uso de las nuevas tecnologías en las bibliotecas y programas de tecnología de aprendizaje. Actualmente escribe la columna mensual "horas de oficina" en Library Journal exploran temas, las ideas y las nuevas tendencias en la biblioteca de ciencias de la información y la educación. Stephens ha hablado sobre las nuevas tecnologías, la innovación y las bibliotecas a las audiencias en más de 26 estados y en nueve países.Está fascinado por edificios de bibliotecas y espacios virtuales que se centran en los usuarios, la participación, la creación de contenidos, y brindar aliento.
Página de Michael Facultad de SJSU SLIS:  http://slisweb.sjsu.edu/people/faculty/stephensm/stephensm.php

martes, 17 de enero de 2012

FUNCION SOCIAL DEL BIBLIOTECARIO

El bibliotecario debe aprender (o recordar) el significado de las expresiones “responsabilidad social”, “ética profesional” y “compromiso”. No son términos vacíos: son locuciones cargadas de valor, nacidas al amparo de unos ideales y  de unas creencias firmes en la igualdad de oportunidades, los derechos humanos, la libertad y la solidaridad. 
El bibliotecario, la biblioteca y su entorno son parte de un todo que está sujeto a los problemas que golpean a la sociedad en general. Pero eso no es motivo para la renuncia. Es en situaciones de riesgo cuando la biblioteca debe poner en práctica, más que nunca, las nociones listadas al inicio de 
este párrafo. 
Para ello  cuenta con medios únicos: espacios  físicos y virtuales, información, canales de comunicación y difusión, medios de  conexión y cohesión social... 
Al poner esas herramientas al servicio real de sus usuarios, la biblioteca estará torciendo el curso de las corrientes de exclusión y, por ende, apostando por la inclusión.  
El trabajo de los centros de información como motores culturales y sociales comunitarios solo puede llevarse a cabo y mantenerse  mediante un profundo compromiso. Tomando partido, enterrando la indiferencia, empleando a fondo su  know-how para enfrentar las situaciones adversas, y poniendo como límite la imaginación, las bibliotecas —aun aquellas que soportan dramáticos niveles de carencias— serán capaces de abrir puertas, inaugurar esperanzas y crear oportunidades. 

Pues esa es su razón de ser. Para eso nacieron y, aunque muchos se empeñen en negarlo y en ignorar abiertamente su rol social, para eso están. Lo demuestran a diario miles de bibliotecarios que, como rezaba el poema de Mario Benedetti, 

“no se quedaron inmóviles al borde del camino”
Extracto de :
 Sobre inclusiones, exclusiones 
y bibliotecarios en el filo de la navaja 
Por Edgardo Civallero